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Los asesinos que nos gobiernan

 
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Balder



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MensajePublicado: 03 Feb 2010 00:25    Asunto: Los asesinos que nos gobiernan Responder citando

Nueva aportación al blog FILOSOFÍA CRÍTICA:

http://nacional-revolucionario.blogspot.com/2010/02/la-cerd-o-los-asesinos-que-nos.html

El presente artículo intenta desarrollar un argumento muy sencillo, claro y comprensible para cualquiera que se detenga un minuto a reflexionar.

Es un hecho que los aliados justificaron la guerra contra la Alemania en la defensa de los derechos humanos frente a la "barbarie nazi". No obstante, también es un hecho que, cuando Alemania invade Polonia, ésta es asimismo invadida por la URSS y, sin embargo, Inglaterra no le declara la guerra a Stalin, sino sólo a Hitler. Es un hecho que cuando Churchill y Stalin hacen causa común contra el fascismo, el régimen comunista ha exterminado ya a 13 millones de personas, mientras que, por el contrario, el holocausto todavía no ha empezado siquiera. Es un hecho que en 1941, mientras los nazis planean trasladar a Madagascar a todos los judíos, y no masacrarlos, los ingleses tienen otras ideas en mente: bombardear las principales ciudades alemanas y aniquilar completamente a sus habitantes, unos quince millones de personas. A tal efecto diseñarán unas bombas incendiarias especiales, pensadas para quemar vivos a ancianos, mujeres y niños. Así murieron un millón de alemanes. Es un hecho que, por las mismas fechas, es decir, años antes de que, según los historiadores oficiales, empezara el Holocausto, se publicó en Estados Unidos un libro, cuyo autor era un judío, donde se proponía la aniquilación total del pueblo alemán. Es un hecho que el plan del Bomber Command inglés parecía la aplicación, en primera instancia, de ese proyecto de genocidio y que los nazis tomaron nota de ello por lo que respecta a los judíos. Es un hecho que los norteamericanos arrojaron una bomba atómica sobre Hiroshima cuando ya sabían que Japón estaba dispuesto a hacer la paz, y que se apresuraron incluso a hacerlo temerosos de que el gobierno nipón se rindiera antes de poder usar ese "maravilloso" artefacto de aniquilación. Es un hecho que EEUU lanzó una segunda bomba atómica en Nagasaki cuando los japoneses ya se habían rendido. Es un hecho que dos millones y medio de alemanes fueron exterminados en la expulsión masiva de sus antiguos territorios del Este, unas provincias que estaban pobladas por germanos desde el siglo XII. Es un hecho que, después de la guerra, millones de civiles alemanes fueron sometidos por los americanos a una hambruna planificada que provocó la muerte de millones de inocentes, y otro tanto puede decirse de los soldados alemanes prisioneros de los franceses y de los norteamericanos, con más de un millón de víctimas. Es un hecho que, en 1948, los judíos sionistas expulsaron a los árabes de Palestina y fusilaron a los varones poblado a poblado ante la mirada indiferente de los soldados británicos del Mandato y de los observadores de las Naciones Unidas... Podríamos continuar con la lista de "actos inhumanos", que incluye los 100 millones de víctimas del comunismo en Rusia, China, Corea del Norte, Camboya y otros lugares del planeta. Nos detendremos aquí.

Malditos bastardos

Pero, a efectos jurídicos, lo más grave no es tanto que esos crímenes se cometieran, sino que, después de juzgar al nazismo en Nüremberg, no se intentara aplicar las mismas normas y principios humanitarios a los responsables de tales atrocidades; que durante medio siglo, cada día, hayamos escuchado la misma cantinela sobre Auschwitz remachando a todas horas la idea fija, obsesiva, machacona, el lavado de cerebro de la infinita maldad de Hitler, mientras el poder "democrático", en cambio, no tenía nada que decir sobre los genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad perpetrados por los vencedores. ¿No resulta un poco sospechoso, en orden a juzgar las motivaciones de la famosa cruzada antifascista por los derechos humanos, que los políticos del sistema sólo hayan castigado a los vencidos, que única y exclusivamente los vencidos, y casualmente sólo ellos, sean los intrínsecamente perversos? ¿No debería ser causa de indignación que dichos políticos, además de dejar impunes los mencionados crímenes, de dimensiones cósmicas, los hayan silenciado sistemáticamente, intentando borrarlos de la conciencia pública? ¿Actuarían así unos auténticos "defensores de los derechos humanos"? Evidentemente, no.

A partir de aquí, podemos empezar a hacernos más preguntas, preguntas terribles, preguntas incómodas: unos políticos capaces de tales contorsiones morales y jurídicas, ¿resultan creíbles? ¿Tenemos que aceptar, siendo así que han cometido durante cincuenta años tamañas manipulaciones, su interesada narración de la Segunda Guerra Mundial? ¿Qué credibilidad podemos darles a unos energúmenos autores de semejantes fechorías? ¿No existiría, cuando menos, el derecho a la duda respecto de lo que nos han explicado sobre los "nazis"? Para mí es evidente que sí. Esa posibilidad de pensar no se le puede negar a nadie en una democracia. Después de analizar las actuaciones de nuestros gobernantes, ya no puedo creer los cuentos que salen de sus inmundas bocazas. Tengo derecho a dudar. Y ellos, sabedores de las consecuencias que se pueden seguir de este derecho generalizado a la duda, han decidido prohibir la duda. Han promulgado leyes que conllevan la prisión, la ruina profesional y económica, la agresión física y la muerte incluso, para quienes osen dudar.

Ahora bien, una vez dado este paso por parte de los políticos, mi duda, por lo menos la mía, se convierte en convicción: si, en efecto, con dichos antecedentes, nuestros "representantes" "democráticos" ponen el pensamiento fuera de la ley, es que el relato de la Segunda Guerra Mundial debe de ser un fraude. Tales presiones les delatan. Los políticos que nos gobiernan son los mayores asesinos de la historia. Se trata de una evidencia indiscutible. Un mero repaso de los trágicos hechos que jalonan el siglo XX acredita esta afirmación, aparentemente extremada; carecen, por tanto, esos canallas, de toda autoridad moral a los efectos de esgrimir los derechos humanos como ideología jurídica o principio político legitimador de su dominio. Son peores que los nazis. En tanto que testigos de una explicación histórica de los acontecimientos, los políticos "democráticos" carecen también de autoridad moral. Cada día que pasa se pone en evidencia con qué clase de mafiosos estamos tratando: vayamos donde vayamos, corruptos, incompetentes y criminales. Todos, sin excepción: la mendacidad, la impostura, el engaño, etc., como pautas de conducta permanentes.

Los políticos "democráticos" son bestias indignas que trabajan al servicio de la extrema derecha judía, es decir, de una ideología racista y supremacista, obscurantista, retrógrada, supersticiosa, irracional, que proclama la superioridad divina del pueblo hebreo y pretende someter toda la tierra a una regresión reaccionaria de carácter irreversible. Ya lo están haciendo. Los asesinos que nos gobiernan llevan el planeta al desastre. Van a destruir todas las culturas, van a devastar el ecosistema, van a liquidar las diferencias étnicas -excepto una- aplicando un programa masivo de mestizaje; controlan las instituciones, la economía, la prensa, la política, la universidad, la educación... No pertenecen a nuestra especie, son como invasores del espacio al servicio de unos dioses extraños y hostiles a la humanidad en su conjunto. Es necesario, frente a los asesinos que nos gobiernan, organizar la resistencia, informar a los ciudadanos y, sobretodo, no caer en el error de identificarse con el fascismo, porque, en este punto, han ganado la partida. El estandarte de lucha ha de ser el signo de una izquierda nacional europea.

Un documento como ejemplo

Tomo en mi mano un texto publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El órgano que lo promulga es la Convención Internacional para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (siglas CERD); en sus artículos 130-133, el redactado reza así:


"Decimocuarto informe periódico que los Estados partes debían presentar en 1998: France. 05/07/99. CERD/C/337/Add.5. (State Party Report). Apología de los crímenes contra la humanidad. (...) 130. Esta infracción ha sido incorporada al párrafo 3 del artículo 24 de la ley sobre la libertad de prensa por la ley de 31 de diciembre de 1987. 131. Según la jurisprudencia, constituye una apología de los crímenes de lesa humanidad la publicación o la apreciación pública que incitan a sus destinatarios a emitir un juicio moral favorable sobre uno o varios crímenes de lesa humanidad y que tienden a justificar esos crímenes o a sus autores. Los crímenes de lesa humanidad previstos en ese artículo se definen por referencia al artículo 6 del Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, que figura como anexo del Acuerdo de Londres de 8 de agosto de 1945, y fueron cometidos por los miembros de una organización declarada criminal (SS, Gestapo, cuerpo de dirigentes del partido nazi), o por toda persona reconocida culpable de esos crímenes por una jurisdicción francesa o internacional. Esa definición de los crímenes de lesa humanidad ha sido la escogida por el legislador francés pues, en 1987, no existía aún una definición de los crímenes de lesa humanidad en el derecho interno (véase las novedades que figuran en relación con el artículo 2, sección 1 a)). 132. De acuerdo con jurisprudencia, constituyen crímenes de lesa humanidad los actos racistas, los actos inhumanos y las persecuciones que, en nombre de un Estado que practica una política de hegemonía ideológica, son cometidos sistemáticamente contra personas por pertenecer a una colectividad racial o religiosa, o contra los adversarios de la política de ese Estado. Sólo afecta a los crímenes reconocidos que perpetraron durante la segunda guerra mundial los criminales del Eje, esencialmente la Alemania nazi, así como toda persona que haya actuado por cuenta de esos Estados."


El último pasaje resulta literalmente alucinante. Un organismo que dice promover la lucha contra "toda" forma de discriminación racial sostiene a la vez, sin enrojecer de vergüenza, que el texto legal "sólo" afecta "a los crímenes reconocidos que perpetraron durante la segunda guerra mundial los criminales del Eje, esencialmente la Alemania nazi, así como toda persona que haya actuado por cuenta de esos Estados." (sic)

!No han leído mal! Es así. "Toda" forma, pero "sólo" afecta... Ni se inmutan.

El poder se quita la máscara en semejantes ocasiones, y en otras que iremos citando, donde la evidencia del carácter totalitario y asesino de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial queda plasmado negro sobre blanco. El desprecio hacia la Declaración Universal de los Derechos Humanos parece evidente, pues se admite que las víctimas del racismo o de "actos ihnumanos" que no sean al mismo tiempo víctimas de las potencias del Eje son ajenos a la norma y, en consecuencia, quedarán desamparados ante el exterminio. Ahora bien, según dicha declaración de la ONU, todos los seres humanos son iguales, de manera que las víctimas de las vulneraciones de tales derechos básicos -independientemente de cuáles sean los perpetradores- también lo son. ¿Son humanos los alemanes? ¿Son humanos los fascistas? ¿Son humanos los enemigos de Estados Unidos? ¿Son humanos los palestinos?

Por actos inhumanos habría que entender, entre otros, los perpetrados por potencias como los EEUU (Hiroshima, Nagasaki, hambruna alemana de posguerra, crímenes de guerra contra prisioneros alemanes), URSS (genocidios ucranianos y cosaco, genocidio alemán en los territorios del Este y Centroeuropa, gulag, represión masiva de opositores y no opositores al régimen), Inglaterra (bombardeos incendiarios contra la poblacíón civil alemana), Francia (exterminio de prisioneros alemanes), China (hambrunas masivas, represión, genocidio tibetano), Israel (limpieza étnica de la población árabe), etcétera. La ONU "suprime" de un plumazo la posibilidad de que la legalidad, en coherencia con la DUDH, se haga extensiva a tales atrocidades. La frase final del art. 133 sólo se explica porque el legislador es consciente de que hay que restringir el alcance de la norma dado que, en caso contrario, dicha norma podría ser aplicable a situaciones que comprometen al propio poder promotor de tan "humanitario" texto.

¿No es ésta la evidencia más clara de que quienes nos gobiernan son unos auténticos bastardos? ¿Malditos bastardos? Sí, ellos.

Recordemos que la legislación sobre el genocidio incluye preceptos que sancionan la banalización, la justificación y la obstrucción a la justicia en el castigo de este delito sin par (el único que no prescribe): "Según la jurisprudencia, constituye una apología de los crímenes de lesa humanidad la publicación o la apreciación pública que incitan a sus destinatarios a emitir un juicio moral favorable sobre uno o varios crímenes de lesa humanidad y que tienden a justificar esos crímenes o a sus autores" (sic). Pero, ¿qué representa la norma comentada sino una clara imposibilitación legal de una exigible aplicación igualitaria del tipo legal "crimen contra la humanidad"? ¿No nos conduce esta abominable restricción racista a emitir "un juicio moral favorable" sobre el gulag, Dresde, Hiroshima o Palestina? ¿No constituye la propia norma, por tanto, una muestra de esa misma "apología de los crímenes de lesa humanidad" que presume de combatir? Imaginemos una ley penal del siguiente tenor: "se considerará homicidio que una persona provoque la muerte de otra persona", y luego se añada: "según la jurisprudencia, sólo se aplicará el tipo citado si se demuestra que el autor del crimen ostenta la ideología X, contraria a la ideología Y del redactor de la norma". ¿No promovería semejante redactado la impunidad todo tipo de delitos? Este absurdo jurídico, empero, es el que se refleja en un texto de las Naciones Unidas. Nada menos que la ONU. Una burla del derecho y de la moral, un esputo documental de criminales blanqueados por sus propias leyes autoexculpatorias. Y estos CERD-os son los que nos llaman "fascistas".

!"Demócratas"! !Menudo montón de mierda!

Redactado completo de la CERD-ada:

http://www.unhchr.ch/tbs/doc.nsf/(Symbol)/CERD.C.337.Add.5.Sp?Opendocument

¿Qué se intenta combatir? Escritos como el siguiente; mejor dicho, nuestro derecho a leer tales documentos y a estar, o no, de acuerdo con lo que en ellos se dice:

http://www.vho.org/aaargh/fran/livres8/RFintroescritos.pdf

El autor del texto citado, Robert Faurisson, ha sido perseguido, difamado, expulsado de su trabajo, condenado, golpeado, arruinado. Sólo por ello, además de la innegable calidad científica de su trabajo, mecece todo mi respeto.

Amordazando la libertad de expresión

Dada la distancia temporal que nos separa ya de los hechos, la legislación contra el genocidio, excepción hecha de algunos ex SS ya octogenarios, va dirigida sobre todo a impedir la revisión histórica del pasado, un pasado fabricado por los genocidas "demócratas". De hecho, la norma citada relata expresamente algunos casos que ilustran su nauseabunda aplicación por parte de los asesinos sionistas y prosionistas que nos gobiernan. Antes de continuar, y para que las cosas queden claras, me siento obligado a declarar públicamente que anhelo con todas mis fuerzas la desaparición del Estado de Israel, la constitución de un Estado laico en el antiguo territorio de Canaán (donde convivan juntos judíos y árabes) y el fulminante ajusticiamiento sumario de los líderes sionistas autores de la Nakba, es decir, de los responsables de gravísimos crímenes de "limpieza étnica" (=crímenes contra la humanidad, según la legislacíón vigente) contra el pueblo palestino. Dicho esto, prosigo.

El propio texto ilustra los casos de Roger Garaudy, destacado filósofo francés, y de Robert Faurisson, profesor universitario privado del derecho a la docencia por exponer públicamente sus razonadas opiniones (siempre discutibles, como es propio del debate científico) sobre las cámaras de gas. Veámoslo:

"136. Esa ley ya ha dado lugar a varios casos de aplicación. Entre ellos cabe citar los siguientes: - la sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal de primera instancia de París de 27 de febrero de 1998 y el fallo del Tribunal de apelación de París de 16 diciembre de 1998, que condenaron al señor Roger Garaudy por poner en duda los crímenes contra la humanidad y por difamación de carácter racial, a raíz de la publicación de su libro "Les mythes fondateurs de la politique israelienne", pues en él impugna de forma virulenta y sistemática la existencia misma de los crímenes de lesa humanidad cometidos contra la comunidad judía por el régimen nazi; - el fallo de la Sala de lo Penal del Tribunal de Casación de 17 de junio de 1997 (bull. crim. 236), que recordaba que "si bien la contestación del número de víctimas de la política de exterminio en un campo de concentración determinado no está prevista como tal en las disposiciones del artículo 24 bis de la ley de 29 de julio de 1881, la reducción excesiva de ese número constituye un delito de contestación de los crímenes de lesa humanidad previsto y castigado en virtud del presente artículo, cuando ello se hace de mala fe" (en ese caso, el condenado había distribuido pegatinas con las palabras "Auschwitz: 125.000 muertos"); Ley de prensa y respeto de la libertad de expresión. 142. En varias ocasiones, personas procesadas y condenadas por infringir la ley de prensa de 1881 han presentado demandas contra Francia ante instancias internacionales, basándose en la supuesta violación de su derecho a la libertad de expresión. Dos de los casos merecen particular atención. El caso Faurisson ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas 143. Profesor universitario hasta 1991, año de su expulsión, el Sr. Faurisson declaró en septiembre de 1990, en una publicación mensual francesa denominada "Le choc du mois", que en los campos de concentración nazis no existieron cámaras de gas homicidas destinadas al exterminio de los judíos. De resultas de esa publicación, varias asociaciones demandaron al Sr. Faurisson ante los tribunales. El 18 de abril de 1991, la Sala de lo Penal del Tribunal de primera instancia de París le declaró culpable de un delito de contestación de crímenes contra la humanidad y le impuso una multa. El tribunal de apelación de París confirmó esa condena el 9 diciembre de 1992. 144. El 2 de enero de 1995, el Sr. Faurisson presentó una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la que mantenía que la ley de 13 de julio de 1990, conocida como "Ley Gassot", en la que se tipifica como delito la contestación de crímenes de lesa humanidad, era contraria a la libertad de expresión y de enseñanza. En su dictamen de 8 de noviembre de 1996, el Comité declaró que el Sr. Faurisson fue condenado por atentar contra los derechos y la reputación de terceros; así, el Comité consideró que la ley Gayssot, tal como se aplicó en el caso del Sr. Faurisson, estaba de acuerdo con las disposiciones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y que no se había violado el derecho a la libertad de expresión del Sr. Faurisson."

El texto no cita, porque no existe ningún caso, a nadie que haya sido ajusticiado por abonar los crímenes del comunismo o de las potencias liberales (occidentales). El Estado francés, rebosante de cinismo, incluso ha emitido sellos con la efigie de Stalin y se da el caso de autores que han publicado libros en defensa de este genocida, el mayor carnicero que registran los anales históricos excepción hecha del inefable Mao Zedong:

"!Un organismo del Estado francés, la Lotería, tuvo incluso la inconsciencia de asociar a Stalin y Mao a una de sus campañas publicitarias! ¿A quién se le habría ocurrido utilizar a Hitler o a Goebbels en una operación similar?" (Sthépane Courtois et alii, El libro negro del comunismo, Barcelona, 1998, p. 32).

Así, Francia, el presunto país de la libertad de expresión, persigue y condena a investigadores universitarios por cuestionar dogmas blindados judicialmente (como si las sentencias no fuesen revisables aportando, precisamente, hechos probados desconocidos en el momento en que fueron dictadas), pero promueve al mismo tiempo las figuras de los mayores asesinos de masas simplemente porque los ha vinculado a la tradición "revolucionaria" que constituye el imaginario de la nación gala (un imaginario que incluye las masacres jacobinas de la Vendée y otros crímenes "justificados" en el alba de la modernidad). En Francia se puede publicar el libro apologético de Udo Martens Un autre regard sur Staline (1994) y el autor no será juzgado por las autoridades. Tampoco generará reacción represiva alguna Staline, vie privée (1996), de Lilly Marcou, a pesar de estar escrito con un estilo obscenamente "hagiográfico" (Courtois, S., op. cit., p. 42, n. 42). No hace mucho, el filósofo Slavoj Zizek vio editada su obra Repetir Lenin, a pesar de que Lenin exterminó a más de 6 millones de sus conciudadanos. ¿Repetirá también esa parte del programa? Imaginémonos un libro titulado "repetir Hitler". Impensable. La norma legal afecta, como hemos visto, sólo a los "actos inhumanos" supuestamente perpetrados por las potencias derrotadas o a los actos que, en relación con tales hechos, se consideren apologéticos o justificatorios de aquéllos. Se puede dar el caso, así, de que un librero o editor sea acusado de genocidio por publicar o vender un volumen donde se cuestiona el número de víctimas de Auschwitz, mientras que, por otro lado, un genocida comunista con las manos manchadas de sangre inocente (Rusia está repleta de esta especie de demócratas), no sólo quedará impune, sino que podrá, incluso, con la ley en la mano, reivindicar sus fechorías "revolucionarias" y promover públicamente la "repetición" de la carnicería homicida. !Y a esto le llaman "derechos humanos" y "educación para la ciudadanía"! ¿Qué ciudadanía, señor Zapatero, la de la ciudad de los CERDos?

Toda esta esta inmundicia se la tenemos que agradecer al racismo del Estado de Israel y, singularmente, a su red internacional mafiosa de sionistas supremacistas (se creen superiores, no se lo pierdan), quienes, para colocar un relato fantástico del holocausto en el primer plano mediático y propagandístico, deben negar o banalizar la existencia de otros genocidios o crímenes contra la humanidad -más graves incluso que la propia Shoah- que puedan hacerles "la competencia" en el papel de "víctimas absolutas del mal" y, por lo tanto, en la total impunidad respecto de las atrocidades perpetradas por ellos mismos contra los palestinos o contra cualquier otro crítico del nacionalismo judío de extrema derecha. Así de claro. La ONU es una simple casa de putas, el prostíbulo legal de la ultraderecha israelí. Piaras enteras de tocinos encorbatados salen cada día del edificio de la ONU en Nueva York y, además, se sienten felices de existir y hasta nos desprecian, a nosotros, y nos llaman "fascistas" si -como es nuestro deber ético- les escupimos en la cara. Me siendo orgulloso cuando uno de esos sinvergüenzas me califica de fascista. Lamentablemente, no lo puedo evitar. Admiro a Ramón Bau, aunque no comparta sus ideas. Comprendo a Pedro Varela, pese a todo lo que me separa de él en lo filosófico y en lo político. Y valoro a tantos otros que se están dejando la piel por la verdad. Los sionistas, a este paso, van a convertir el "fascismo" en una palabra sagrada, en un signo de la resistencia contra la opresión. Pero no deberíamos caer en esa trampa, aunque todos nuestros sentimientos nos inclinasen a ello. El fascismo, caso de triunfar, hubiera hecho más o menos lo mismo que aquí criticamos. Los fascistas no creían en la democracia, ni en la verdad, ni en la ley. Tenemos que admitir la existencia de los delitos fascistas cuando resulten reales, innegables, probados. Negarlos sería ponernos al mismo nivel que los nacionalistas radicales judíos o que sus indignos aliados. !Es precisamente lo que los sionistas querrían! No. Debemos ser moralmente superiores a ellos. !Condenemos TODOS los genocidios! Mantengámonos firmes en la defensa de los derechos humanos si queremos hacerles el máximo de daño posible a los asesinos que nos gobiernan, sin darles la oportunidad de que -encima- nos metan en la cárcel "por disentir". Pensemos que algún día pagarán por sus crímenes, como los canallas genocidas que son, y que les aplicaremos su propia legislación, pero sin la jurisprudencia prevaricadora con que limitan sus efectos únicamente a aquéllos a quienes, en tanto que despiadados victimarios obstructores de la justicia, les interesa proteger en perjuicio del resto de las víctimas, de sus víctimas.

La complicidad después del hecho

La legislación contra el genocidio no sólo castiga la perpetración de actos genocidas, sino, como ya hemos señalado, y siempre con el fin de impedir cualquier crítica de la versión oficial sobre el Holocausto, añade al arsenal jurídico del sistema otro tipo de "delitos de genocidio" que puedan cometer escritores, investigadores, editores y libreros. Así, la ley penal canadiense, especialmente dura en este sentido, afirma en su artículo 8 (3.77):

"que los delitos de crimen contra la Humanidad incluyen los casos de tentativa, de complicidad, de consejo, de ayuda, de estímulo o de complicidad de hecho. Son igualmente asimilados a los crímenes contra la Humanidad -artículo 7 (3.76)- 'la tentativa, la conspiración, la complicidad después del hecho, el consejo, la ayuda o el estímulo en relación con este hecho'" (Courtois, S., op. cit., p. 25).

Un empresario que publique escritos críticos respecto de la narración nuremburguesa y hollywoodiense del Holocausto será así sin más... !reo de genocidio!, tout court. Por otra parte, el nuevo código penal francés da una definición tan amplia del tipo que sólo la "jurisprudencia", con la perversidad prevaricadora que ya hemos ilustrado más arriba, puede limitar sus efectos al nazismo y sólo al nazismo.De suerte que es genocidio "el hecho o ejecución de un plan concertado que tiende a la destrucción total o parcial de un grupo nacional, étnico, racial o religioso, o de un grupo determinado a partir de cualquier otro criterio arbitrario" (Courtois, op. cit., p. 22). En este concepto entran holgadamente actos cometidos por el mismísimo Estado francés productor de la norma, por ejemplo contra los prisioneros alemanes a los que maltrató y dejó morir de hambre de forma planificada después de la Segunda Guerra Mundial. Si se habla de tentativa, consejo, ayuda o estímulo, tenemos el libro de Kaufmann German must perish, del año 1941, incitando al exterminio del pueblo alemán, y la aplicación concreta de dicha sugerencia judía (Henry Morgenthau era banquero, judío y criminal, como Madoff) en el llamado Plan Morgenthau, que se tradujo en esterilizaciones y hambrunas orquestadas por las autoridades de ocupación contra la población civil alemana. Otro tanto cabe sostener en relación con la expulsión y exterminio de los alemanes del Este (Reichdeustche) y de Centroeuropa (Volksdeutsche) en 1945 (en total 4 millonesde personas asesinadas por el simple hecho de ser alemanas). Y queda asimismo incluida en la noción legal de genocidio la conspiración del Bomber Command inglés enderezada a quemar vivos a 15 millones de civiles alemanes. En definitiva, según su tenor literal y en el bien entendido de que el delito de genocidio no prescribe, los gobiernos norteamericano, ruso, inglés y francés serían hoy por hoy reos de genocidio. No obstante, permanecen impunes. ¿Por qué? La única respuesta posible a dicha pregunta es que la clase política "democrática", además de corrupta e incompetente, se nutre de auténticos ciminales, de genocidas, en los términos que marca la propia legislación que ellos mismos han aprobado pero que aplican única y exclusivamente a los "fascistas" (es decir, muy democráticamente, !sólo a sus enemigos políticos!). Nada de esto se distingue de las pautas de conducta típicas de los estados totalitarios y fascistas que los "demócratas" dicen combatir.

Pero la cosa no termina aquí. Dado que el código penal español tipifica como delito "la omisión del deber de perseguir delitos o de promover su persecución" (art. 450), mientras que, por otro lado, también tipifica el delito de genocidio (art. 607) y, en tercer lugar, España ha suscrito las resoluciones de la ONU en materia de genocidio, cada día que pasa, nuestros políticos, fiscales y funcionarios se convierten en delincuentes por el hecho de no denunciar y perseguir los crímenes perpetrados por los regímenes comunistas, los vencedores de la Segunda Guerra Mundial y el Estado de Israel.

El hecho de que la ONU no promoviera, tras la caída del comunismo, la persecución de los crímenes contra la humanidad acaecidos desde la época de Lenin, convierte a los mandatarios de las Naciones Unidas, y en especial a los que ocupan puestos en organismos como el CERD, en genocidas por "complicidad después del hecho". También permanecen como poco bajo sospecha, por el mismo concepto, los gobiernos que autorizaron la concesión de organizar las últimas olimpiadas al régimen chino. Recordemos que Estado sudafricano, con la excusa del apartheid, fue vetado durante décadas en los organismos deportivos internacionales. No se entiende que un Estado totalitario como el chino comunista, que tiene en su haber el exterminio de 65 millones de personas, no sólo no haya sido vetado jamás, sino que a la postre se sienta premiado con la sede para la organización del máximo evento deportivo del mundo. No cabe duda de que este acto de legitimación del régimen comunista chino convalida los crímenes contra la humanidad cometidos por el mismo y constituye a su vez un acto delictivo de "complicidad después del hecho, consejo, ayuda o estímulo en relación con este hecho'". En definitiva, la afirmación de que quienes nos gobiernan son unos asesinos no comporta exageración propagandística alguna, sino una pretensión jurídica perfectamente fundamentada en derecho y que sólo la complicidad jurisprudencial corrupta de los órganos judiciales del sistema impide ventilar. A partir de ahí podemos ya deducir qué valor moral y jurídico tiene la persecución del racismo, la xenofobia, el nazismo y el "fascismo" (=pensar) en nuestra sociedad.

Por este motivo, desde aquí, proponemos como gran tarea del siglo XXI la celebración en Nüremberg de un nuevo juicio por crímenes contra la Humanidad, un proceso penal universal que castigue no sólo los delitos de lesa humanidad que se cometieron en el siglo XX, sino aquellos que se derivan de la evidencia de que tales delitos fueron silenciados en el primer juicio y, después, las responsabilidades por los más de cincuenta años de ocultamiento, banalización, legitimación, negacionismo y "complicidad después del hecho" de la que son reos por tales atrocidades impunes los políticos actuales, nuestros mandatarios, nuestros asesinos votados como representantes de la voluntad popular. Esos "demócratas" fraudulentos beneficiarios de toda clase de privilegios:

http://www.adecaf.com/altres/mesdoc/mesdoc/La%20Casta.pps

deben pagar.

Dedico este artículo al ex maoísta y presidente de la Generalitat de Catalunya, de pétreo rosto jesuítico y ojos de picarón buscavidas, el molt honorable José Montilla.

Jaume Farrerons
5 de febrero de 2010
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Registrado: 19 Ago 2009
Mensajes: 64
Ubicación: Buenos Aires, Argentina

MensajePublicado: 04 Feb 2010 01:19    Asunto: Responder citando

Está clase de documentos son de un valor incontrastable. Me parece que mientras más fuentes se citen, podremos fortificar más los argumentos con que se defiende y se busca la verdad que niegan los poderes constituidos del mundo.

Por eso propongo que la primera parte de este texto (hasta el subtítulo "malditos bastardos"), pueda servir para los interesados en el esclarecimiento histórico como una guía...y así ir en búsqueda de las fuentes.

Sobretodo imagino la cantidad innumerable de fuentes contrastadas que debe haber en torno a la cifra de 100 millones de muertos "por el comunismo". Me parece un poco indiscreto englobar en una sola cifra a todos los gobiernos del siglo XX que se declararon comunistas.

Debo reconocer que no me parece bien contrastar "cifra con cifra" ( 6 millones versus 100 millones) y agigantarlas porque si. En este sentido es que hay que diferenciar bien lo que son luchas armadas por el poder, contra dictaduras (caso de cuba) de lo que fueron genocidios o hambrunas planificadas. Muchos neonazis simplemente se limitan a un revisionismo declamatorio que busca negar la existencia de un holocausto planificado por parte del nazismo e inflar o escudarse trás unos pretendidos 100 millones de muertos a manos de "comunistas". ¿Es el comunismo lo que mató o los que mataron fueron gobernantes y comisarios de carne y hueso?

Si vamos a hablar de crímenes hablemos de crímenes cometidos por gobiernos en determinado contexto histórico no por "ideologías". Esto cae en la lógica del sistema. Es absurdo sumar cifras solo para llegar al número más impresionante.

La óptica de los valores es la más precisa a la hora de ir a la historia, tomando distancia de las interpretaciones parciales o ideologizadas. La historia, el poder, está plagado de crímenes, y así como los tuvo Stalin, los tuvieron también Hitler, Mussolini, Tito, Pol Pot, Churchill, o quien fuera.

¿Y no diremos nada acaso del capitalismo? ¿De los muertos que causó, causaron y causan sus conclusiones axiológicas, su relativismo moral, su adoración por el dinero? A diferencia del comunismo que no lleva implícita una ética perversa, el capitalismo como lo conocemos en "el mundo libre" occidental lleva adscripta una forma de vida muy patente.

Creo que ello es tanto o más importante que agarrarnos de la cifra de los 100 millones. Sino, hacemos lo mismo que muchos liberales de derecha o neonazis que en complicidad o ignorancia silencian la infinitud de crímenes del capitalismo, las empresas coloniales y esclavistas, la marginación, el hambre, la delincuencia, las drogas, etc.

No creo que en el caso de los crímenes del comunismo sean la consecuencia de algo ideológico o axiológico, sino de desiciones de gobiernos totalitarios limpia y llanamente. Lo mismo podría decir del nazismo.

Creo que a la hora de hablar del contexto de la segunda guerra mundial y de los vencedores, es mejor limitarse a desentramar los genocidios y desastres producidos por la política stalinista (acallados por la gran prensa) sin extenderlo a todos los gobiernos que se proclamaron comunistas (aún cuando también haya habido otros hechos criminales en otros contextos). La crítica al comunismo es mejor mantenerla aparte de está búsqueda de verdad histórica. La crítica es a la Union Sovietica, liderada por Stalin. Y si se quiere extender o buscar otros gobiernos criminales, habrá que investigar y puntualizar. Porque sino nos quedamos en lo declamatorio y vamos simplemente inflando cifras tal como hizo el sionismo.

A pesar de este pequeño bemol que vino a mi mente, creo que el texto busca de manera eficaz revalorizar el equilibrio que debe primar en todo acto de justicia, de busqueda de la verdad, y de racionalidad.

Este es el camino que hay que seguir, y a veces me da lástima que este foro se convierta más en una trinchera de usuarios anónimos o de un foro contra otro que en un lugar para debatir, crear, y desenmascarar al sistema.

Un saludo cordial.
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Balder



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MensajePublicado: 04 Feb 2010 13:50    Asunto: Responder citando

Lamentablemente, no se puede separar "comunismo" de genocidos, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, porque TODOS los regímenes comunistas del siglo XX, excepto, quizá, Nicaragua y Cuba, han cometido este tipo de atrocidades.

Y los responsables de dichas atrocidades fueron los gobiernos, las autoridades comunistas marxista-leninistas.

Citaré las fuentes.
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Invitado






MensajePublicado: 04 Feb 2010 15:39    Asunto: Responder citando

La fuente es:

El libro negro del comunismo

Sthépane Courtois et alii.

Enlace al texto:

http://www.linksole.com/vqcb07

Se editó una vez y luego se ha impedido la reedición. Todos sus autores son profesores universitarios franceses y militantes de izquierdas.
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Balder



Registrado: 16 Feb 2009
Mensajes: 558

MensajePublicado: 04 Feb 2010 16:03    Asunto: Responder citando

Documento del Consejo de Europa:

http://www.nodo50.org/pcaragon/home_archivos/documentos/Necesidad%20de%20una%20condena%20internacional%20de.pdf
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Los asesinos que...
Invitado





MensajePublicado: 06 Feb 2010 18:15    Asunto: Responder citando

El texto ya está completo, camaradas. Se ha hecho un esfuerzo por elaborar un documento crítico que deja con el culo al aire a la clase política. Se basa en argumentos jurídicos y éticos que, a mi entender, no se pueden refutar. Difundirlo es cosa de todos. Yo no puedo hacer más.

Saludos.

Jaume Farrerons
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MensajePublicado: 07 Feb 2010 20:39    Asunto: Responder citando

El texto sigue abierto a críticas y aportaciones que lo enriquezcan. Os recomiendo el pps sobre los privilegios de la clase político. Se basa en un libro que podéis encontrar en todas las librerías y que también os recomiendo. Saludos.
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gott mit uns



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MensajePublicado: 08 Feb 2010 20:24    Asunto: Responder citando

Cita:

"Decimocuarto informe periódico que los Estados partes debían presentar en 1998: France. 05/07/99. CERD/C/337/Add.5. (State Party Report). Apología de los crímenes contra la humanidad. (...) 130. Esta infracción ha sido incorporada al párrafo 3 del artículo 24 de la ley sobre la libertad de prensa por la ley de 31 de diciembre de 1987. 131. Según la jurisprudencia, constituye una apología de los crímenes de lesa humanidad la publicación o la apreciación pública que incitan a sus destinatarios a emitir un juicio moral favorable sobre uno o varios crímenes de lesa humanidad y que tienden a justificar esos crímenes o a sus autores. Los crímenes de lesa humanidad previstos en ese artículo se definen por referencia al artículo 6 del Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, que figura como anexo del Acuerdo de Londres de 8 de agosto de 1945, y fueron cometidos por los miembros de una organización declarada criminal (SS, Gestapo, cuerpo de dirigentes del partido nazi), o por toda persona reconocida culpable de esos crímenes por una jurisdicción francesa o internacional. Esa definición de los crímenes de lesa humanidad ha sido la escogida por el legislador francés pues, en 1987, no existía aún una definición de los crímenes de lesa humanidad en el derecho interno (véase las novedades que figuran en relación con el artículo 2, sección 1 a)). 132. De acuerdo con jurisprudencia, constituyen crímenes de lesa humanidad los actos racistas, los actos inhumanos y las persecuciones que, en nombre de un Estado que practica una política de hegemonía ideológica, son cometidos sistemáticamente contra personas por pertenecer a una colectividad racial o religiosa, o contra los adversarios de la política de ese Estado. Sólo afecta a los crímenes reconocidos que perpetraron durante la segunda guerra mundial los criminales del Eje, esencialmente la Alemania nazi, así como toda persona que haya actuado por cuenta de esos Estados."




Impresionante
Esto sólo puede estar escrito por locos o por judios plenamente conscientes de su origen mesiánico,con un desprecio mayúsculo por los demás hombres
Si a esta moralidad le unimos el poder con el que cuentan da cómo resultado un mundo sin principios ni lógica,un mundo mestizo de mentalidad judaizada en constante conflicto interior
El articulo es excepcional Jaume,con tu permiso lo difundo

El Lobby israelí de Mearshimer y M.Walt nos cuenta hasta que punto ejercen el control los gansters sionistas en los USA
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Jaume
Invitado





MensajePublicado: 09 Feb 2010 22:21    Asunto: luchar, luchar sin tregua contra el enemigo Responder citando

Se ha escrito para eso, y este blog seguirá disparando, como una pieza de artillería perdida en medio de la noche sionista, contra el enemigo, hasta que nos derriben a bombazos, no cejaremos en el empeño, hoy con palabras, cuando llegue el momento, con medios más contundentes.
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Balder



Registrado: 16 Feb 2009
Mensajes: 558

MensajePublicado: 01 Mar 2010 11:13    Asunto: Responder citando

No sabía que Garzón había anadmitido a trámite una querella sobre Paracuellos antes der emprender su cruzada egolátrico-justificiera-mediática contra los crímenes del franquismo. Este juez es un sinvergüenza, un ejemplo típico de la hipocresía del sistema. ¿Alguien sabe algo sobre la querella indamitida?
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Dagoberto



Registrado: 11 Mar 2010
Mensajes: 104

MensajePublicado: 18 Mar 2010 20:37    Asunto: Responder citando

Excelente artículo.
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Registrado: 27 Nov 2007
Mensajes: 747
Ubicación: Gestoría de las decisiones de la Asamblea de la Comunidad

MensajePublicado: 24 Mar 2010 22:32    Asunto: Responder citando

Me alegro de que te haya gustado. La línea del blog es auténticamente nacional-revolucionaria. A quien pregunta ¿qué significa eso de ser NR? Le respondo: mira este blog, hay una propuesta clara y coherente, a mi entender. Saludos.
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Suevo
Invitado





MensajePublicado: 26 Mar 2010 16:42    Asunto: Responder citando

!!!Muerte al Estado de Israel!!!
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Balder



Registrado: 16 Feb 2009
Mensajes: 558

MensajePublicado: 31 Mar 2010 21:20    Asunto: Responder citando

el ideario de la izquierda NR no puede ser el mismo hoy que en los años 30, eso esta claro. pero se conserva lo fundamental de la Konservativerevolution alemana, de Heidegger/Nietzsche y del sorelismo.
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MensajePublicado: 09 Sep 2010 01:19    Asunto:

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